11-12-2006

Q. E. P. No D.


La alegría demostrada por el pueblo chileno la tarde del 10 de diciembre de 2006, a partir de las 15 horas aproximadamente, enmascara un problema profundo atingente a la justicia chilena y a la inoperancia que muestra respecto de su funcionamiento en tanto poder constituyente del Estado y como institución de la República, encargada de velar por el cumplimiento de las leyes y castigar a quienes las infringen sin importar su status o posición social, pues la Ley es un imperio que trasciende las personalidades como una de las facultades privativas del Leviatán. Así se dispuso desde el siglo XVIII gracias al valor histórico ya indiscutido de la Revolución Francesa, así se pide que sea, y así se dispone en nuestra Constitución, la misma que fue escrita a sangre y a fuego por quien suscita el cisma de un pueblo que clama por redención.

Este lado ineficiente de nuestro Estado es la alegoría de una nación enferma, lisiada, carente de la movilidad de una de sus extremidades fundamentales que espera una vez al año un espectáculo patético que satirice el dolor ajeno con pompas faranduleras conocido por todos nosotros como Teletón. Aquel show idiota amilana el dolor radical de quienes sufren impedimentos corporales, pero no elimina ni aplaca la discriminación; así es pues, la algarabía de este domingo glorioso no expurga los pecados del genocida, ni termina con el dolor de quienes sobreviven a los asesinados por su inmundo sable de soldado (1), pero nos obsequia una alegría inconmensurable al saber que el séptimo infierno narrado por Dante, espera a los genocidas y traidores de la patria con suplicios incesantes secula at secularum.

(1) Recordemos que soldados eran aquellos guerreros normandos, daneses y finlandeses surgidos luego de las invasiones escandinavas en Europa central cerca del siglo X, que accedían a pelear incluso contra sus propios hermanos luego del pago de una suculenta recompensa conocida en ese tiempo como SOLDADA. Está demás explicar el significado de esta palabra teñida de traición y oportunismo. Nota del Editor.

La muerte de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte nos ha mostrado nuevamente el facilismo del Estado chileno incubado con negligencia por la rancia oligarquía chilena desde los albores de nuestro adolescente país, cuyo fin se avizoró en el gobierno de Salvador Allende y cegado de raíz por una traición inédita en nuestros anales. Los problemas que imposibilitan la conformación de Chile como nación cohesionada y próspera se han solucionado siempre con recetas improvisadas, providenciales o bestiales, la elaboración de la Constitución de 1925, la muerte impune del peor de todos los dictadores y el bombardeo de nuestro palacio de gobierno en 1973 son ejemplos claros de cada una de estas situaciones.

Nuestro país y los personeros que encarnan la voluntad general de este dolido pueblo, no ha sabido abrirse camino en la viscosa bruma que interponen los grupos que detentan el poder fáctico entre la verdad histórica y la justicia social y nuestro pasado.

Hemos sabido sin embargo y a pasar de los pesares, salir una vez más a nuestras alamedas prometidas por el Chicho a gritar embriagados de alegría, abrigados solo con la desnudez de la justicia divina, cantamos y bailamos la muerte de quien nos ha obligado a vivir en un país dividido por el dolor inundado por el rencor de la sangre inocente. Ayer tuvimos la última de nuestras pesadillas sobre aquel Chile oscuro herido por la sedición. Pero la mediocridad persiste, y amarga el sabor de la cerveza, pues solo la fantasía del imaginario medieval conocido como el Lucifer, vengará a quienes no acompañan a sus hijos hoy.

El peor de todos se ha ido y será ahogado por su propia arrogancia, recordemos que él mismo abogó por un juicio histórico que lo posesionaría en los gloriosos anales de nuestra República, lamentablemente, el glorioso escenario de la historia no soporta actuaciones mediocres como la del finadito aquél y, por otro lado, la redacción artesanal del relato de la memoria histórica que pasa día a día por los oídos de quienes construirán nuestro futuro no se construye en gabinetes de historiadores, ni en salones politiqueros insípidos y menos a punta de bayonetas, se escribe diariamente en las aulas y lo dictan quienes te odiarán por siempre, pues nuestras clases de historia, calan más hondo que tus discursos Augusto, y permanecen por siempre, pues se escriben con amor.

Púdrete viejo conchetumadre, que la historia te sepultará por siempre como el PEOR DE TODOS.

3 comentarios:

Allendenko dijo...

Creo que aciertas estimado, la tarea se abre no se acaba con la muerte del genocida, y es dejar bien en claro que lo que este siniestro sujeto es, no tiene nada que ver con un salvador de la patria, sino más bien con un vendedor de esta y el Estado; que la llamada modernización del estado chileno, se escribio con la sangre y la tortura de chilenos y extranjeros como en la maquina de Kafka. Que es necesario tooomar la palabra para comunicar los Silencios de la Revolución que el señor Lavín rescató como Revolución silenciosa (extraño resulta escucharlo en estos tiempos explicando que no estaba al tanto de las violaciones a los derechos humanos cometidas en la dictadura -porque eso significa que conocer las condiciones de producción material de aquello que está, no digamos analizando pero al menos se estaría "describiendo favorablemente", estos son, los "gran avances económico-sociales del gobierno militar", pero ¿cómo es eso posible? No me lo explico, creo que hay un problema de fondo, porque no saber de la tortura y la desaparación es no saber de lo social que es justamente aquello sobre lo cual se está apuntando el "análisis", pero gueno, como ese es Lavín en realidad ya no importa). El asunto es que la tarea se abre, y ahora hay que empezar a disparar ideas en las aulas, hay que empezar a tomarse los espacios de textualidad que se han multiplicado en el orden de lo público para que a final de cuentas sigan siendo irrisorias las viejitas desdentadas que lloran la muerte del asesino.

Yy. (familiarmente conocido como giorgio, lease yoryo, lliorllio pa los siuticos) dijo...

BIEN DICHO PRIMO!!!

QUIZAS NO FUE JUZGADO COMO LA MAYORIA HUBIESE QUERIDO

PERO LA HISTORIA
LA MORAL DEL PUEBLO
Y LA JUSTICIA DIVINA...
SE ENCARGARAN DE DARLE CADENA PERPETUA AL CERDO!!





SALUD!!!!!!!!!!!!

DICIEMBRE SE VIENE CON TODO

LO ACONTECIDO:
TRIUNFO DE CHAVEZ
MUERTE DEL TIRANO

LO POR ACONTECER:
PASCUA
AÑO NUEVO
VACACIONES
LO QUE QUIERA QUE EL DESTINO DESEE PONER PARA NUESTRO GOCE!!!

BUEN ULTIMO MES...DE UN AÑO QUE PARA MI..FUE COMO LA MIERDA (UNO SIEMPRE DICE LO MISMO..Y EN ENERO DICE "ESTE...SERA MI AÑO"...PERO 2007 TENDRA UNA SOLA DIFERENCIA QUE MARCA....¡¡¡NO ESTA PINOCHO!!!

Davitxi el Anosinaso dijo...

La muerte de Augusto José Ramón Pinochet Ugarte nos ha mostrado nuevamente el facilismo del Estado chileno incubado con negligencia por la rancia oligarquía chilena desde los albores de nuestro adolescente país, cuyo fin se avizoró en el gobierno de Salvador Allende y cegado de raíz por una traición inédita en nuestros anales.





QUIEN DIJO QUE EL PERIODO OLIGARQUICO A FINALIZADO???...



SALUD... PERO CON BEBIDA... PROMETI NO TOMAR MAS A UNA ELFA QUE ME TIENE ESCLAVIZADO...